sábado, 14 de enero de 2012

Situaciones inesperadas

Nuestra vida está basada en planes sobre el futuro, lo que haremos mañana o pasado, generalmente pensando que todo saldrá a nuestro favor. Desde niños soñamos con lo que seremos de grandes; doctores, abogados, bomberos, hasta presidentes pero a medida que vamos creciendo además de cambiar varias veces de idea también nos damos cuenta que no todo es tan fácil como creíamos a la edad de cinco o seis años. Ahora a mi edad ya sé que no todo viene fácil, que si quieres lograr algo no basta con soñarlo y creo que si todo fuera fácil seria aburrido o no valoraríamos nada, pero aun así ¿Qué pasa cuando tenemos algo planeado y de un momento a otro una pequeña parte sale mal? Siendo sincera me comporto como si volviera a tener cinco años por un momento, me enojo, reclamo y si es algo muy importante incluso lloro, como cuando queríamos un juguete y nos decían que no, claro que ahora no es sobre un juguete, es sobre algo real, quizás algo material también pero con otro significado.
   Todos debemos estar preparados para las situaciones inesperadas, sabemos que no podemos controlar ciertas cosas y ahí es donde sale el cliché “todo pasa por algo” que a veces me desespera escuchar, que en vez de calmarme o hacerme reflexionar hace que me enoje más aun pero que también después de un rato termino repitiéndomelo a mí misma un poco por resignación y un poco porque con el paso de los minutos lo voy entendiendo. Creo que a muchas personas nos falta tolerancia a la frustración por eso cuando algo no sale como esperamos parece que el mundo se nos viniera encima. Las cosas no planeadas a veces son las que mejor salen por eso cada vez que pase algo inesperado lo único que podemos hacer es levantarnos y seguir adelante luchando por lo que queremos, nada en la vida es gratis ni regalado, mientras más esfuerzo mejor será la recompensa (:

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